La mala práctica en medicina

mala practicaMuchos años atrás la labor de los médicos sobre la salud no generaba tantas controversias y cuestiones legales como en estos tiempos. En la actualidad son muchos los profesionales que incurren en acciones negligentes constituyendo así una mala práctica médica.

La mala práctica médica denota el resultado insatisfactorio producido por una imprudencia, impericia y por un último elemento el cual profundizará este artículo que es la negligencia médica.

La mala praxis es una problemática mundial que existe tal vez desde los inicios de la medicina. Vemos por ejemplo el caso de George Washington en donde se especula que un error médico pudo ser la causa de su muerte.

David Morens de los Institutos Nacionales de la Salud Estadounidenses (INH) retomó el caso de Washington en un informe publicado en diciembre del 1999 por The New England Journal of Medicine. Relata que el tratamiento aplicado por los 3 médicos a Washington fue el equivocado para una faringoamigdalitis (infección de las anginas o amígdalas) y fiebre que en la época del siglo XVIII para las dolencias inflamatorias se trataban con las sangrías. Washington perdió casi 2 litros y medio de sangre en poco más de 12 horas. Al final el enfermo murió.

Es fundamental diferenciar la negligencia del accidente o error médico. Siendo el primer elemento falla del médico a la conformidad de las normas para el tratamiento de la condición del paciente, o falta de conocimiento o descuido al proporcionar la atención del paciente. Sin embargo un accidente se produce durante un tratamiento médico que es difícil de prevenir y que no fue el resultado de falta de conocimiento por parte del médico tratante.

¿Cuáles causas generan una negligencia médica?

Son muchas las causas que generan una negligencia médica por ser los casos de naturaleza aislada. Pero mencionaré algunas causas para analizarlas:

1) No aplicar de forma correcta un consentimiento informado: el hecho de no aplicarlo correctamente indica que el médico no logró una autorización fundamentada en la decisión del paciente antes de utilizar un procedimiento o tratamiento que lleve a riesgos de efectos adversos.

2) Hacer un diagnóstico incorrecto: revela tal vez una falta de conocimientos en el profesional o una falta de de atención en el manejo del proceso sobre el paciente. También puede ser resultado de que el médico no haya usado herramientas adecuadas para poder llegar al diagnóstico correcto. Aunque hay que reconocer que hay enfermedades muy complicadas de diagnosticar y que son difíciles de llegar a determinarlas.

3) No realizar una operación correctamente: puede contribuir al deterioro de la salud en el manejo de un paciente. Esta operación puede ser el seguimiento de una terapia o procedimiento quirúrgico cuyo manejo inadecuado puede provocarle daños irreversibles al paciente y hasta costarle la vida.

4) No anticipar un problema que se debía tener en cuenta: se podría considerar como una problemática grave muy frecuente, debido a que en la actualidad son muchos los médicos que prescriben medicamentos, realizan cirugías y toman decisiones importantes sin tomar en cuenta la situación real de su paciente y que efectos adversos pueden producir tales decisiones.

5) No preocuparse por entablar una adecuada relación médico-paciente: según Tristan Engelhardt: “El aumento de los juicios por mala praxis se debe a más fallas en la relación médico-paciente que a impericia profesional”. El médico no debe sólo preocuparse por dominar la ciencia, los avances tecnológicos, sino que debe tener presente que sus pacientes poseen valores, problemas e inquietudes que desean expresar.

¿Por qué han ido aumentando las demandas por negligencia médica?

Según la Declaración de la Asociación Médica Mundial en el 2005, el aumento de las demandas por negligencia médica puede ser el resultado en parte de los siguientes factores:

1) El progreso de los conocimientos médicos y de la tecnología: permiten que los médicos logren romper con aquella barrera de lo desconocido en relación a las enfermedades, pero no es secreto que estos avances implican nuevos riesgos por el hecho de los efectos adversos que pueden atentar contra la integridad en la salud de los individuos. Además los avances en los conocimientos y tecnológicos no garantizan una actualización constante del personal médico para estar acorde a los tiempos con el subsecuente resultado de una impericia en el profesional frente a las circunstancias.

2) La obligación impuesta a los médicos de limitar los costos de la atención médica:  cabe decir que esto puede provocar una actitud negligente en el médico debido a la falta de honorarios a la preferencia del profesional. Como resultado de esta negligencia surge la demanda legal realizada por el paciente.

3) La confusión entre el derecho a la atención y el derecho a lograr y mantener la salud: es indiscutible que en la actualidad existe una confusión entre el derecho a la atención que es accesible y el derecho a lograr y mantener la salud la cual no se puede garantizar. Si bien es cierto que todo ser humano debe tener derecho a la atención médica, a la información adecuada de cómo prevenir enfermedades y de cómo manejarse en algunas circunstancias, esto no implica que el médico deba garantizar el mantenimiento de la salud, porque ningún ser humano puede garantizar la vida a otro.

4) El papel perjudicial en ocasiones de la prensa:  en muchas ocasiones desempeña un papel perjudicial para los médicos al incitar la desconfianza hacia el profesional de la salud, mediante distorsión y exageración de la realidad de los hechos. La prensa provoca a cuestionar muchas veces la capacidad de los médicos, sus conocimientos, conductas y finalmente motivan a los pacientes a presentar reclamos y denuncias contra los médicos.

5) Las consecuencias indirectas del desarrollo de una medicina defensiva: producida por el aumento del número de las demandas, las cuales resultan en un exceso de la atención médica o por el contrario a abstinencia por temor al reclamo. También influye que en la actualidad se forman numerosos médicos que por no poseer la pericia o especialidad adecuada podrían mostrar desinterés por el caso clínico de sus pacientes.

En conclusión es obvio que lo expuesto antes representa una problemática mundial y debe servir como motivo para la toma de conciencia tanto del personal ligado a la salud para tratar de lograr una mejor capacitación en su área como del paciente que debe conocer sus derechos ante los médicos y hacerlo notar.

Todo paciente que se sienta incómodo con el médico que le toque manejar su problema, está en plena libertad de asistir a otro profesional, si así lo desea.

¿Y usted qué opina? Por favor comente más abajo…

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