Mirando hacia atrás

Cuando miré hacia atrás me di cuenta que Palacio Nacional de Sintra_Portugalya no quedaba nada. El amor, la salud, mi hogar, mi esposa y mis hijos: todo perdido, hecho una nube gris que se formaba como un gran hongo sobre mi espalda. Ya supe que era tarde, no se podía hacer nada por recuperar el tiempo perdido.

Te enteras que de repente se apodera de uno la impotencia de no poder meterte a la máquina del tiempo deseada por todos para retroceder y mejorar las cosas que hoy son inmejorables. Se apodera de uno la cárcel de la vida que te hace preso e inamovible, que presiona sobre tu cuerpo las toneladas de roca como si el mundo se fuera a caer encima de ti: la verdad es una sensación inaguantable, que no ves escapatoria y que sufres sin límites hasta que el destino quiera.

Yo era una persona de éxitos, bueno, mejor dicho con mucho dinero, tenía mi propia empresa, un hogar, una encantadora esposa e hijos. Sabía sonreírle a la vida, y sentarme en mi enorme despacho a emitir órdenes y aumentar la productividad de mi negocio.

Diariamente le daba un beso a mi mujer y mis hijos, marchaba a la oficina y saludaba a mis empleados muy familiarmente con sonrisas e irradiando la felicidad de sentirme rodeado de todos ellos: parecía una persona exitosa, liderando todo lo que me rodeaba.

El tiempo pasaba, la empresa crecía a la vez que lo hacia la distancia con mi familia. Obviamente no me percataba, mis objetivos principales se fueron enfocando sólo a la búsqueda de dinero y hacerme más rico y perdí el norte, como se pierde esa paloma que sueltas y no vuelve.

Las horas me pasaban por encima a una velocidad impresionante y las consumía en salidas de negocios a restaurantes caros y viajes fuera del país. Mis hijos crecieron y participé tan poco de estos acontecimientos que me sorprendí cuando le escuche la voz más grave a mi hijo menor. ¡Es que ni siquiera sabía que rayos querían estudiar en la universidad, sus aficiones o en que gastaban su tiempo! Mi mujer por el otro lado fue madurando, alcanzando una belleza infinita (la cual no supe apreciar) y ya no le hacía caso cuando expresaba que me extrañaba y me irritaba las veces que me cuestionaba sobre cuando regresaría a casa.

Creo que elegí un rumbo equivocado, todo empezó con la búsqueda de un bienestar material para proveer a mi familia todo lo que necesiten y no sepan lo que es la pobreza, el defecto de este objetivo fue que seguí navegando sin parar dando vueltas sobre el mismo eje, sin darme cuenta que llevar a la enésima potencia las reservas de dinero no logran la felicidad plena en esta dura vida.

Descuidé todo, menos el trabajo. Ya no me cuidaba, y padecí una serie de enfermedades porque no encontraba tiempo para preocuparme por mí. Todo esto derivó en enfermar, caer en un hospital y tener que pasar ahí los días finales de mi vida.

Fue ingresado que tuve tiempo de reflexionar sobre todo lo ocurrido, y ya no me quedaban fuerzas para nada, no podía recuperar todos estos años perdido con mi familia, no podía sonreírle a la vida y al final de todo no podía sentirme satisfecho con todo el dinero conseguido.

Mi conclusión se remontó en la experiencia de mucha gente que deja correr su vida en el camino que no le brinda puramente la felicidad olvidándote de vivir y ver todo corriendo hasta justo este instante que estás mirando al techo de una habitación de hospital moribundo, sin fuerzas e incapacitado para hacer algo, sin poder mover un dedo.

Ojalá que esto sirva para algunos que van corriendo por la vida y no se detienen a mirar la sonrisa que te ofrece el mundo. La vida se vive a pequeños trozos como una película que en vez de durar horas, pues dura años para algunos y para otros días.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s